lunes, 5 de abril de 2010

De la historia de la Princesa de Éboli



Ana De Mendoza y De la Cerda nació en Cifuentes (Guadalajara) en 1540 y murió en Pastrana (Guadalajara) en 1592. Princesa de Éboli, condesa de Mélito y duquesa de Pastrana.

pertenecía a una de las familias castellanas más poderosas de la época: los Mendoza. Hija única del matrimonio entre don Diego Hurtado de Mendoza y de la Cerda, virrey de Aragón y también de Cataluña, y doña Catalina de Silva, se casó a la edad de doce años (1552) con Ruy Gómez de Silva, por recomendación del príncipe Felipe, futuro Felipe II; su marido era príncipe de Éboli (ciudad ubicada en el Reino de Nápoles) y ministro del rey. Los compromisos de Ruy motivaron su presencia en Inglaterra por lo que los cinco primeros años de matrimonio, apenas estuvieron tres meses los cónyuges juntos.

Fue una de las mujeres de más talento de su época, y aunque perdió un ojo a causa de un entrenamiento de esgrima, se la estimaba como una de las damas más hermosas de la corte española. Entre las teorías que se barajan sobre la pérdida de su ojo derecho, la más respaldada es la que asegura que la princesa fue dañada por la punta de un florete manejado por un paje durante su infancia. Pero este dato no es claro, quizá no fuese tuerta sino bizca, aunque hay pocos datos que mencionen dicho defecto físico. En cualquier caso, su defecto no restaba belleza a su rostro; su carácter altivo y su amor por el lujo se convirtieron en su mejor etiqueta de presentación y ejerció una gran influencia en la corte.

No se le conocen andanzas ni problemas, por lo que su vida matrimonial fue estable del que nacieron diez hijos, Diego, Ana, Rodrigo, Pedro, Diego, Ruy, Fernando, María de Mendoza y María de Silva y Ana.

Debido a su alta posición, mantenía relaciones cercanas con el primero príncipe y luego rey Felipe II, lo que animó a varios a catalogarla como amante del rey, principalmente durante el matrimonio de éste con la joven Isabel de Valois, de la cual fue amiga. Lo que sí parece seguro es que, una vez viuda (1573) sostuvo relaciones con Antonio Pérez, secretario del rey. Antonio era seis años mayor que ella y no se sabe realmente si lo suyo fue simplemente una cuestión de amor, de política o de búsqueda de un apoyo que le faltaba desde que muriera su marido. Estas relaciones fueron descubiertas por Juan de Escobedo, secretario de don Juan de Austria, además de que mantenía contactos con los rebeldes holandeses. Antonio Pérez, temeroso de que revelase el secreto, la denunció ante el rey de graves manejos políticos y Escobedo apareció muerto a estocadas, de lo que la opinión pública acusó a Pérez, pero pasó un año hasta que el rey dispuso su detención. Los motivos de la intriga que llevaron al asesinato de Escobedo y a la caída de la princesa no son claros. Parece probable, junto a la posible revelación de la relación amorosa entre Ana y Antonio Pérez, también la existencia de otros motivos, como una intriga compleja de ambos acerca de la sucesión al trono vacante de Portugal y contra don Juan de Austria en su intento de casarse con María Estuardo.

La princesa fue encerrada por Felipe II en 1579, primero en el Torreón de Pinto, luego en la fortaleza de Santorcaz y privada de la tutela de sus hijos y de la administración de sus bienes, para ser trasladada en 1581 a su Palacio Ducal de Pastrana, donde morirá atendida por su hija menor Ana de Silva (llamada Ana como la hija mayor de la Princesa, se haría monja luego) y tres criadas. Es muy conocido en dicho palacio el balcón enrejado que da a la plaza de la Hora, donde se asomaba la princesa melancólica. Tras la fuga de Antonio Pérez a Aragón en 1590, Felipe II mandó poner rejas en puertas y ventanas del Palacio Ducal.

No está tampoco muy claro el porqué de la actitud cruel de Felipe II para con Ana, quien en sus cartas llamaba "primo" al monarca y le pedía en una de ellas "que la protegiese como caballero". Felipe II se referiría a ella como "la hembra". Es curioso que mientras la actitud de Felipe hacia Ana era dura y desproporcionada, siempre protegió y cuidó de los hijos de ésta y su antiguo amigo Ruy. Felipe II nombró un administrador de sus bienes y más adelante llevaría las cuentas su hijo Fray Pedro ante la ausencia de sus hermanos.

Falleció en dicha localidad en 1592. Ana y Ruy están enterrados juntos en la Colegiata de Pastrana.

Julia Ormond rueda La Conjura de El Escorial en Toledo.




lunes, 15 de marzo de 2010

De la copia más antigua de un compendio jurídico

La localidad toledana de Villarrubia de Santiago conserva la copia más antigua de España del Kitab al Tafri, un compendio jurídico escrito originalmente por el iraquí Ibn Yallahb difundido ampliamente por el Magreb y Al-Andalus, según un informe emitido recientemente por la Escuela de Traductores de Toledo.

El manuscrito, que apareció casualmente un 15 de marzo de 1787 durante unas obras realizadas en la iglesia del municipio, conserva un colofón fechado exactamente 375 años antes, según informó la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) en nota de prensa.

Informe codicológico

El informe codicológico elaborado por especialistas del centro docente e investigador de la Universidad de Castilla-La Mancha concluye que el manuscrito en lengua árabe hallado en Villarrubia contiene una obra "cuyo contenido es bien conocido, por lo que su valor reside en su estructura interna y en la fecha de copia, lo que puede ayudar a conocer la transmisión de este texto jurídico en la Península Ibérica".

El documento explica que el Kitab al Tafri pertenece al género de las aplicaciones del derecho islámico. "Se trata de un compendio de cuestiones prácticas sobre, por un lado, las obligaciones del creyente en su culto a Dios y, por otro, la regulación de determinados actos jurídicos como el matrimonio, los contratos o las herencias, entre otros muchos temas", reza el informe. También precisan que para su redacción, Ibn Yallahb se sirvió de varias obras anteriores consideradas como fuentes principales de la escuela de derecho malikí, redactadas en un estilo fácil que hacía comprensible su consulta y proporcionaba soluciones al lector.

Manuel de referencia

En la Península Ibérica el texto acabó convirtiéndose en un manual de referencia imprescindible para el ordenamiento jurídico de las aljamas mudéjares y moriscas, lo que hizo que fuera traducido al castellano en repetidas ocasiones. Según Juan Pablo Arias, que firma el informe, entre estas versiones destaca la conservada en la Biblioteca de Castilla-La Mancha, fechada en 1607.

En cuanto a los manuscritos en árabe de esta obra registrados en España se conocían hasta ahora tres, dos conservados en la Biblioteca Nacional y uno en la Biblioteca de El Escorial. El de Villarrubia, datado un 15 de marzo de 1412, mañana hace 598 años, "se convierte en la copia datada más antigua conservada en España", subraya el profesor.

Gravemente deteriorado

En el momento de su hallazgo el manuscrito se encontraba desprovisto de cubiertas, tal y como confirma el taller madrileño que se encargo de su restauración en 1999. El cuerpo del libro, entonces, se encontraba gravemente deteriorado por el ataque de los hongos, que habían hecho desaparecer los bordes externos de los folios y la estructura de cuadernillos. La intervención incluyó una limpieza de las hojas y su reintegración mecánica con papel japonés, además de la encuadernación.

Aunque el estado actual del Kitab al Tafri es bueno como resultado de esta restauración, para su adecuada conservación la Escuela de Traductores ha recomendado al Ayuntamiento de Villarrubia de Santiago el depósito del mismo en un centro especializado, donde además pueda estar a disposición de los investigadores.

Fuente: EDCLM