La desaparición de la genial actriz toledana
Mary Carrillo ha tenido poca repercusión entre los medios, no tanto como se merece. Madre de las conocidísimas "Tacañonas" del legendario programa
Un, Dos, Tres, responda otra vez, también conocidas como las Hermanas Hurtado, Paloma, Fernanda y Teresa Hurtado.
Considerada una de las grandes actrices de la escena española del siglo XX, debutó en 1936 en la Compañía de Hortensia Gelabert, con la obra
El juramento de la primorosa y posteriormente en la de
Pepita Díaz (con quien interpreta Nuestra Natacha). Al inicio de la Guerra Civil Española marcha a México, y se casó, con apenas diecisiete años, en el Teatro Nacional de La Habana apadrinada por Alejandro Casona, con el actor Diego Hurtado.
De regreso a España, retoma su carrera teatral y realiza la película
Marianela (1940), de Benito Perojo, inspirada en la novela homónima de Benito Pérez Galdós. Tras rodar otros tres largometrajes, se aparta de la gran pantalla hasta 1958.
En teatro, se incorpora primero a la Compañía de María Bassó y Nicolás Navarro y en los primeros cincuenta entró en la Compañía Lope de Vega, dirigida por José Tamayo, donde interpreta lo más importante del teatro español del Siglo de Oro y otros títulos del teatro universal. Con La vida es sueño, viaja a París y participa en el I Festival del Teatro de las Naciones, en 1954, y
consiguió el Premio a la Mejor Interpretación. Ese mismo año propone un texto a Tamayo que había localizado Diego Hurtado, La Alondra, de Jean Anouilh.
También interpretó
La florista de la reina,
La santa hermandad y
La santa virreina. En 1948, finalmente, forma su propia Compañía. Fue la actriz fetiche del director teatral José Tamayo y del autor Antonio Gala. Una anécdota revela su tremenda calidad sobre las tablas. Edward Albee, autor del texto original de
Quién teme a Virginia Woolf, la vio en España junto a Enrique Diosdado y dirigida por José Osuna y se quedó tan admirado que trató de convencer a la Metro para que la contratara para la película, pero al final se lo quedó Elizabeth Taylor.
En 1958 vuelve al cine, con
El pisito, de Marco Ferreri. En los años siguientes se suceden una serie de títulos notables, en los que Mari Carrillo despliega su gran capacidad artística especialmente en registros dramáticos (
El crimen de Cuenca, dirigida por Pilar Miró,
La Colmena y
Los santos inocentes (1984), de Mario Camus), pero también en títulos de comedia (
Entre tinieblas, de Pedro Almodóvar.
En 1982 triunfó con
La enemiga, de Dario Niccodemi. Su última aparición sobre las tablas fue en una representación de Última visita, de José Luis Alonso de Santos. Retirada de las tablas desde 1995, ha fallecido el 31 de julio de 2009.
Tuvo cuatro hijas y una adoptada, Concha Velasco, entre ellas las actrices y humoristas Paloma, Teresa y Fernanda Hurtado, conocidas artísticamente como Las Hermanas Hurtado. Escribió a los 81 años sus memorias en
Sobre la vida y el escenario. Recibió, entre otros, el
Premio Nacional de Teatro en dos ocasiones (1949 y 1961), la
medalla del Círculo de Bellas Artes (también por dos veces, en 1948 y 1982), el
premio Ondas en 1969 como mejor actriz de televisión, el
premio Goya en 1995 como mejor actriz de reparto por Más allá del jardín y el
premio de la Unión de Actores en 1995 por su trayectoria profesional.
Visto en Wikipedia
Mary Carrillo, la más completa señora del Teatro